Madrid Optimizado
- Yacine Lakhmiri

- 11 mar
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 12 mar

Enero 2036
La Comunidad de Madrid inaugura una nueva antena en el Ayuntamiento: La Unidad de suministro algorítmico, un cuerpo de funcionarios encargado de orquestar los flujos de datos que alimentan a la nueva inteligencia artificial responsable de aprobar los proyectos urbanos: Madrid Optimizado.
El objetivo es claro: acelerar la transición ecológica y garantizar un rendimiento energético irreprochable de los edificios, en coherencia con el Código Técnico de la Edificación (CTE) y las ambiciones europeas de descarbonización impulsadas por la EPBD.
Al frente de esta integración: Winston Jr., ganador del Global ‘Prompt’ Tournament 2034. Su misión consiste en afinar los parámetros predictivos para que la ciudad anticipe eventos meteorológicos extremos. Las nuevas exigencias, calibradas junto a la agencia meteorológica nacional redefinen estándares constructivos tras varios años de desatamiento de los elementos, entre inundaciones y duros episodios de canícula estival. Sabe que estos datos son valiosos. Participa en un futuro más robusto, más resiliente.
Para celebrar esta nueva era de la eficiencia, se prevé un edificio piloto frente al Manzanares. Símbolo de intricación, adaptabilidad y autonomía energética, albergará la Unidad de Suministro algorítmico. Con un requisito: sintetizar las capacidades analíticas de la IA y erigir un modelo emblemático.
En los estudios de arquitectura, el entusiasmo es más matizado. Las pequeñas estructuras tienen dificultades para financiar la suscripción a Auto.AI, un software ultra potente nacido de una asociación entre Autodesk y OpenAI. Su algoritmo responde a miles de restricciones simultáneas: orientación solar, ciclos de consumo, reutilización de materiales locales, inercia térmica.
Los concursos se entregan con un ‘Fichero de Justificación’, un anexo en el cual cada decisión lleva una explicación racional detallada, una especialidad del software. La arquitectura ya no se juega únicamente en el dibujo, sino en la calidad de los datos inyectados en la máquina.
Tras la publicación de las condiciones de acceso al concurso para el edificio Madrid Optimizado, todas las miradas se dirigen hacia MadQuitectos. El estudio se ha consolidado en los últimos años como pionero en integración algorítmica: su infraestructura digital se actualiza en tiempo real, sincronizada con los modelos ArchiMaxi con los que trabajan sus equipos. Los datos circulan continuamente entre sus servidores y los de la nueva unidad estatal. Un expediente “work in progress” ya está abierto y es visible en su página web.
La ventaja de MadQuitectos se sustenta en una estrategia que resultó temible: en colaboración con el célebre bufete Madbogados, el estudio trabaja en una operación que denominan “análisis ofensivo legítimo”. Interceptan a proyectos encargados o en curso de ejecución en el país y proceden a un análisis mediante IA que detecta puntos débiles, sus aberraciones técnicas, sus conflictos de interés… Los resultados se difunden masivamente en su famoso “Fichero de la Justificación”. Los arquitectos quedan expuestos, los clientes pronto se rinden a la evidencia: ahorro de tiempo, de dinero… el asunto queda zanjado.
En las calles, el sindicato de los arquitectos corea consignas humanistas en el bullicio de una marcha hacia la Estación del Arte, proclamando en voz alta que se habían diagnosticado las patologías estructurales del capitalismo, que estas herramientas han puesto de manifiesto. Que las necesidades del alma, del espíritu humano, no pueden florecer en los engranajes de una racionalidad fría. Que en nombre de la libertad y de la realización a través del proceso creativo, el uso de la IA debe ser regulado.
Al mismo tiempo, se acaba de tomar una decisión importante, el superior jerárquico de Winston Jr., en buenos términos con MadQuitectos, facilita una colaboración directa entre las inteligencias artificiales del estudio y de Madrid Optimizado. Se trata de dejar dialogar a las máquinas para una mejor compatibilidad de los formatos y una aceleración del análisis.
Una reunión general permitirá un voto democrático para la elección de una de las 4 opciones generadas. La inteligencia artificial puede proponer una arquitectura más sobria y resiliente y, al mismo tiempo, redefine el lugar de la elección humana.
¿Qué aceptamos optimizar y qué queremos todavía elegir?




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