Un algoritmo en mi libreta de bocetos
- Julián Baena

- hace 2 días
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Actualizado: hace 1 día

Nos la presentan (y venden) como una herramienta que está cambiando la forma en que hacemos y gestionamos los proyectos de arquitectura. Desde tener un agente virtual capaz de generar las ideas y la creación conceptual (el diseño básico habitacional, pasando por la optimización de un edificio completo, generando imágenes digitales) hasta la cabida del proyecto dentro de una parcela determinada, resolviendo plazas de aparcamiento, reduciendo costes, gestionando índices de ocupación y demás temas urbanísticos y normativos que siempre han sido un quebradero de cabeza para quienes hemos hecho arquitectura alguna vez…
Con los años y con la llegada de la IA, hemos estado alimentando bases de datos de todo lo que se ha hecho en siglos de Historia de la Arquitectura, hasta poder decir -o especular- que todo el proceso creativo, de gestión y desarrollo de proyectos está resuelto, y que la creatividad o el diseño estarán supeditados a la creación y redacción de prompts que lleguen a satisfacer la demanda y carencia de las nuevas generaciones de arquitectos.
Es posible notar una más marcada promoción de la educación y formación dentro de la Arquitectura, que gira alrededor de la enseñanza de sistemas de algoritmos y lenguajes de programación. Esto no es algo nuevo y por muchos años ha ayudado a arquitectos y urbanistas a gestionar datos estadísticos y simulaciones, generar diseño paramétrico, incluir vínculos y datos en función de la optimización, etc. Pero también es cierto que los nuevos modelos educativos se empiezan a alejar de la educación holística que usualmente caracterizaba al modelo de enseñar a hacer Arquitectura. El desarrollo integral del alumno debe incluir bases cognitivas, emocionales, sociales y creativas. Poco a poco se va notando la carencia de estas al provenir de modelos y estilos generados por la IA, que resultan carentes de una visión más humana, social y universal a la hora de conceptualizar y generar narrativas de diseño con las que la sociedad pueda identificarse y pueda asimilar.
Ahora mismo se promueve la educación en la redacción de prompts dentro del proceso de formación en Arquitectura, que son pequeñas formulaciones y respuestas a casos puntuales de resolución de problemas (como si se tratase de eso). A través de los prompts se interactúa con base en contextos genéricos, con la particularidad de que sean puntuales y con la referencia externa de modelos ya construidos o con bases de datos que sirven como referencia contextual. Con esto, el arquitecto podría recaer en ser un User eXperience Writer, que solo considera factores y hechos puntuales, como el propósito, la audiencia/usuario, el contexto y el resultado que se quiere mostrar y entregar.
El proceso posterior con el cual se incentiva el uso de la IA en Arquitectura recae en lo que las inmobiliarias y constructoras esperan de ella: modelos de bajo coste, eficientes, diseños genéricos y estandarizados, y siempre con la promesa de optimización que reduce hasta un 70% el tiempo empleado por el arquitecto. Esto me hace pensar que el impacto de horas de trabajo y honorarios también se vería reflejado en una reducción proporcional, por lo que, desde el punto de vista económico, no se podría vivir de la Arquitectura (y menos si eres un trabajador autónomo).
¿Qué pasaría con ese supuesto 70% de tiempo ‘libre’ restante? No creo que haya un crecimiento inmobiliario tan exitoso que vaya a tener a un arquitecto ocupado a tiempo completo, aunque nunca se sabe.
Dudo que haya una reflexión definitiva sobre la IA y cómo se fusiona con la Arquitectura y el Urbanismo. Estamos construyendo nuevas narrativas y mejores experiencias, los planes de sostenibilidad a nivel global impactan en los proyectos y la consciencia general. La sistematización en la construcción es mucho más consciente de los costos, pero seguimos construyendo de la misma manera que hace más de cuarenta años. Los proyectos recaen más en la imagen (y qué tan instagramables sean) y menos en la poética del espacio. Y, por último, ha surgido una reivindicación entre los nuevos arquitectos (User eXperience Writers) que pone en jaque el legado y referencia de los All-Stars Architects del Siglo XX.
Descargo de responsabilidad: el anterior escrito no utilizó ninguna Inteligencia Artificial para su redacción; en su lugar, se usó Inteligencia Analógica.
Prompt de la imagen
Arquitecto que no ha recibido una educación holística pero que usa la Inteligencia Artificial para sus proyectos y que es bastante eficiente y tiene mucho tiempo libre. Está trabajando en un proyecto con una imagen muy fuerte y moderna. Es exitoso, pero no gana mucho dinero. Parece un nómada digital.




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